FAUNA Y FLORA
Los bosques son hayedos y robledales principalmente. Un bosque mixto de estas dos especies ubicado cerca de San Sebastián de Garabandal es uno de los ecosistemas destacables del término. Como transición entre las praderías y los bosques de frondosas hay formaciones vegetales arbustivas, compuestas por acebedas, avellanedas o abedulares achaparrados y matorrales como piornales, escobales, brezales y escajales.

Dado su excepcional estado de conservación, uno de los últimos bastiones de la fauna cántabra autóctona. No en vano forma parte de la Reserva Nacional de Caza de mayor envergadura de la región: la del Saja. Así, habitan la zona especies cinegéticas típicas, tales como el jabalí y el corzo, que conviven con otros mamíferos: el zorro, el rebeco en las zonas más altas y la nutria a orillas del Nansa. Las estribaciones de Peña Sagra pueden, incluso, ser atravesadas ocasionalmente por el oso pardo. La misma Sierra de Peña Sagra, declarada Zona de Especial Protección de Aves, es frecuentada por diversas rapaces, como el águila real y el buitre leonado.

El municipio se articula a partir del tramo medio del río que le da nombre y de algunos de sus afluentes. El más importante de ellos es el río Vendul, al que vierte el arroyo de Sebrando en las proximidades de San Sebastián de Garabandal, uniéndose ambos a la margen occidental del Nansa a la altura de Cosío. Estos tres son los cursos de agua que forman el LIC (Lugar de Interés Comunitario) del Nansa. De la pesca , destacan el salmón y la trucha, de la que existe un coto de pesca en Rozadío.